Réplica a un comentario
Hace unos día escribí una pequeña reflexión en torno a la muerte como último adios; como cese de la existencia. Una amiga comentó, muy acertadamente, al menos en parte, que toda despedida implicaba un decir hola, un dar la bienvenida a aquello que viene después de esa despedida. Posiblemente incluso tal lectura podía desprenderse de aquello que escribí, pues bien es cierto, como ella dice, que decimos adios a ciertas etapas de nuestra vida; para dar la bienvenda a otras nuevas. No obstante la radicalidad para un no creyente en la existencia de otra vida; hace que le sea a uno imposible defender el que el último adios a nuestra existencia mortal, sea la bienvenida, la llegada o el encuentro con algo otro. Apurando mucho esta postura quizás cabría decir, que el último adios de nuestra existencia finita; sería el paso a una infinitud, a una eternidad; pues al fin y al cabo la muerte no es sino en cierto modo, un paso al infinito. Tras ella no hay tiempo, sucesión, acontecimiento. Para aquel no sujeto a la existencia, que no es otra cosa que tiempo;la muerte significará lo mas cercano a lo eterno que puedo alcanzar aunque el jamás sea autoconsciente en acto de ello.
5 comentarios
isra -
Dry -
Celia -
Ojú...tanto leer documentos...me estoy volviendo también pedante? ;-)
Isra -
ahora te dejo un comentario a tu texto.¿por qué el hecho de pensar en un más allá después de la muerte, tiene que ser relacionado con el cristianismo o cualquier otra religión? ¿tienen ellos la patente de eso? yo puedo pensar mil posibilidades antes o después de la muerte y no por ello estoy ligado a ninguna religión. Tengo bastante claro que en lo que pienso no tiene que ver la religión, aunque ahora me sueltes que desde chico se me han incultado los valores cristianos bla bla bla...
ale, comentario soltado, haz lo mismo
Isa -